Tomar decisiones es una de las tareas más importantes de un Líder, ya que el resultado de esas decisiones influye para bien, o para mal, en todo su entorno.
Están los que alcanzan los objetivos que se plantean una vez que esas decisiones han estado basadas en unos principios y valores directamente relacionados con su propia identidad, ya que han sido ellos quienes las han puesto en marcha, y están aquellos que caminan sin rumbo, sin valores personales y que dependiendo de cómo “sople el viento” deciden una cosa u otra, atendiendo a sus propios intereses personales que no siempre son los mismos que los intereses comunes de las organizaciones y equipos que representan.
